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domingo, 10 de febrero de 2013

José López-Pinto (1876-1942)


General de brigada leal al bando sublevado proclama el estado de guerra en Cádiz bajo el mando del general Queipo de Llano, desempeñando posteriormente un papel destacado en la caída del Frente Norte

Nace en Cartagena en el año 1876 y cuenta con 24 años cuando comienza su carrera militar e ingresa en la Academia General Militar. En seis años es ascendido a primer teniente de Artillería y en 1921 alcanza el grado de teniente coronel.

Recoge Ramón Puche Maciá, en su biografía, que es en esta época, durante la dictadura de Primo de Rivera, cuando López-Pinto protagoniza junto con otros compañeros la Sublevación de los Artilleros: un conflicto que estalló a raíz de la supresión de la escala cerrada y en la que los artilleros rechazaban tanto ascensos por méritos de guerra como por elección. El Arma de Artillería estimaba que no debía aceptar otra forma de ascenso que la del más riguroso escalafón.

Desde 1930, año en el que es nombrado director del Parque de Artillería de Cartagena, va ascendiendo rangos hasta que, en 1933, es promovido a general gobernador militar de esta misma ciudad.

En febrero de 1936, con la subida al poder del Frente Popular, es destinado a Cádiz como general gobernador militar.

El 18 de julio de 1936, López-Pinto se alza en armas contra el Gobierno de la República y proclama el estado de guerra en Cádiz y su provincia, bajo las órdenes del general Gonzalo Queipo de Llano, que se subleva en Sevilla, de acuerdo con las instrucciones del general Franco.

López-Pinto ofrece el mando de la dirección del alzamiento militar en Cádiz al general de brigada de Infantería José Enrique Varela Iglesias después de interceder por él y favorecer su liberación del Castillo de Santa Catalina, donde había sido puesto en arresto preventivo al ser considerado desafecto al régimen republicano por el Gobierno del Frente Popular.

Con éstas y otras fuerzas provenientes de Algeciras, se apodera del Gobierno Civil. Rendido éste y pacificada la plaza de Cádiz al amanecer del día 21 de julio de 1936 aparece sublevado el Arsenal de la Carraca que domina el mismo día.

Bajo su dirección y mando se consigue tomar los pueblos de la provincia de Cádiz, así como de la provincia de Málaga y términos limítrofes.

Por orden del general Franco marcha a Burgos en diciembre de 1936 y toma el mando de la 6ª División Orgánica.

Ya en junio de 1937 dirige, desde su puesto del cuartel general, todas las operaciones que preceden y desencadenan la rotura del Cinturón de Hierro, destinado a la defensa de Bilbao, y la entrada en esta plaza, el día 19, así como las que llevaron a la entrada en Santander el 26 de agosto de ese mismo año.

Durante la Dictadura ocupa diversos cargos, llegando a ostentar la Capitanía General de la 6ª Región Militar. Durante una acción en Ceuta contrae el tifus y se le aplica una licencia de enfermo; ésta es la única ocasión en que se ausenta de su puesto hasta su fallecimiento, en 1942.

6 comentarios:

  1. Los militares se deben a sus gobernantes y este hombre dió una lección magistral de lo que no hay que hacer. Matar a los demás e imponerse por la fuerza de las balas no es forma de pacificar nada.

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  2. Dio una leccion de que, cuando el mando es ilegítimo, sobre la obediencia, está el honor.

    Nadie puede ser obligado a obedecer lo que va contra su conciencia. Gracias a gente como él no se consumó la destrucción de una sociedad como estaba haciendo el Frente Popular.

    Un ejemplo.

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    1. Ya, por eso mi abuelo por obedecer a la republica siendo militar fue encarcelado por las hordas sublevadas. Carniceros y matarifes entre ellos este lopez pinto.

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  3. Juzgar a tiempo pasado es fácil. Creo que la historia esta para conocerla, no para juzgarla. Deberíamos empezar a colocarnos en la situación de las personas y en el tiempo; puesto que el momento de entonces no es el de ahora.

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  4. Juzgar a tiempo pasado es fácil. Creo que la historia esta para conocerla, no para juzgarla. Deberíamos empezar a colocarnos en la situación de las personas y en el tiempo; puesto que el momento de entonces no es el de ahora.

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