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lunes, 29 de septiembre de 2014

El camarada Manuel Hedilla (Diario: Imperio, diario de la Falange de Zamora)

Corrían aquellos tiempos, en que llevar una camisa azul, era ir llamando a la Muerte decididamente y en voz alta. 

La voz fuerte de José Antonio, iba llenando todo de promesas y consignas. Castilla -madre vieja de España- fue la primera que oyó su verbo fácil y su promesa anunciadora, estremecida desde la altura parda de la meseta, hasta el borde cántabro. Y fue allí, en la ventana castellana asomada al azul de horizontes rizados, donde el nombre de la Falange, voló por vez primera sobre un mar español. 

Siempre Castilla. 

¡Hasta en el mar! 

Un marino montañés, lanzó el ¡arriba España! de su azul rebeldía, y toda la juventud de la Montaña, que sentía hambre de Patria y sed de Justicia, se agrupó a su alrededor. 

Era un hombre de pueblo. 

...Y todos creyeron en él. 

Este es el romance añejo de la Falange santanderina, que nos llegó desde el mar castellano, alborozamente tierra adentro. 

—o—o— 

Aquel marino, es hoy en la ausencia de José Antonio Primo de Rivera, el conductor sereno de los «camisas azules». Entre ellas, la «camisa vieja» de Manuel Hedilla, camarada nuestro, de Castilla y del Mar, es la unidad apretada de la Falange. 

Los camaradas que dan cara a la muerte en las encrucijadas de los frentes, saben de su risa eterna como estereotipada; los trabajadores de la segunda línea, confían en él, porque no ignoran que él sabe de faenas rudas y de ansias justicieras; aquéllos a quienes no llegó la luz de nuestra verdad, y viven fuera de la órbita de nuestro movimiento, le respetan porque saben que Manuel Hedilla, es ,un «camisa vieja» sin mancha alguna de pecados políticos, y el camarada que encontramos para ser conducidos a la victoria azul, en el momento solemne de la lucha, en que nos ha faltado la figura genial y precursora de nuestro José Antonio

Y así vamos todos tras él, tejiendo poemas de victoria y leyendas heroicas, sobre el cañamazo de la España que tiembla jubilosa, en el parto feliz de nuestro amanecer. 

Un día, quizás cercano, aparecerá José Antonio entre nosotros, como un héroe legendario y entonces Manuel Hedilla volverá al Mar y a la Montaña ya redimida, para volver a ser aquel camarada de romance santanderino que un día agrupara en torno suyo a toda la juventud montañesa, desde aquella ventana de Castilla, asomada al azul de horizontes rizados del Cantábrico. 

..,Entonces, empezaremos a comprender, y su nombre quedará siempre entre nosotros, unido en la Historia, al milagro de esta segunda Reconquista. 

Imperio : Diario de Zamora de Falange Española de las J.O.N.S. Año I Número 10 - 1936 Noviembre 09

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