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miércoles, 15 de octubre de 2014

Muerte Emilio Mola, detalles del accidente y la noticia llega a Burgos

Datos biográficos

El general don Emilio Mola Vidal, nació en Cuba en 1837, de padre español y madre cubana. 

En 1904 ingresó en la Academia siendo uno de los más aventajados alumnos de su promoción. 

Desde 1909 permaneció en África y desde la creación de las fuerzas Regulares estuvo al mando de ellas donde hizo su rápida carrera. Herido dos veces y condecorado muchas, alcanzó los grados de capitán, comandante, coronel y general de Brigada, por méritos de guerra. 

En 1924 se cubre de gloria en la posición de Dar-Akoba, ganando la Medalla militar. 

En el año 1926 fue nombrado jefe de la famosa columna de su sombre, actuando heroicamente hasta el fin de la campaña, que es ascendido a general de brigada y nombrado comandante general de Larache. 

Al proclamarse la República pasó a situación de reserva perseguido por los gobernantes del primer bienio. 

En 1933 fue amnistiado permaneciendo en la misma situación de disponible. 

En 1935 fue nombrado jefe superior de las fuerzas militares de Marruecos, donde realizó una labor 
sumamente acertada. 

Destituido en febrero del 36, fue destinado a Pamplona, donde inició la sublevación. 

Hay que añadir a su haber de victorias los laureles conquistados en esta guerra que vivimos. 

Destrozó, en los primeros momentos, las columnas asturianas que marchaban a Madrid. Dirigió las heroicas operaciones del Alto del León, y las tácticas de Irún, San Marcial, San Sebastián, y últimamente las victoriosas operaciones que, dirigía en el frente de Bilbao, con las tomas de Eibar, Durango, Soullube, Amorebieta, Guérnica, etc., y que condujo a las tropas de España hasta las mismas puertas de Bilbao, no logrando, por desgracia, ver flamear en la capital las banderas de la Patria. 

La noticia del accidente de Mola llega a Burgos 

(Por telégrafo) 

Burgos. — Esta mañana a las diez, se recibió en el Estado Mayor la noticia telefónica de que salía de 
Vitoria para Burgos, el general Mola

Cuando se les esperaba, a las diez y cuarenta y cinco, se recibió un aviso del pueblo de Castil del los Peones de que un aparato había caído a unos tres o cuatro kilómetros del mismo e inmediatamente salieron en su busca una ambulancia y varios automóviles. 

El general López Pinto, jefe de este cuerpo de Ejército, con su jefe de Estado Mayor, coronel Aizpuru, salió también para dicho pueblo. 

En Castil de los Peones, el general López Pinto se enteró, de que en el aparato viajaba un general y que habían muerto todos los ocupantes. 

El general y su Estado Mayor dejaron el auto y echaron a andar por un camino entre montes y a las dos horas y media llegaron al lugar del accidente. 

En una honda ladera del monte estaban desparramados cinco cadáveres en una zona de unos cien metros cuadrados próximamente, y los restos del aparato completamente pulverizados. 

Allí mismo, con el párroco de Alcocero, se les rozó un responso y seguidamente, en camilla, se les 
transportó a la ambulancia para que se los llevaran al Hospital Militar de Burgos. 

Detalles del accidente que ha costado la vida general Mola 

(Por telégrafo) 

Salamanca.— El General Mola ha muerto en acto de servicio cuando se trasladaba esta mañana en un avión desde Vitoria a Valladolid. 

Todavía las noticias del accidente son incompletas y las referencias que hemos conseguido hasta el momento de redactar estas líneas, pueden resumirse ha ocurrido de la siguiente manera: 

El General salió de Vitoria próximamente a las nueve de la mañana, con dirección según decimos, a Valladolid. Viajaba en un avión que lo conducía un experto piloto. Chamorro. Le acompañaban su ayudante, el teniente coronel Pozas y el comandante de Estado Mayor Senac. Iba también un sargento mecánico llamado Barredo. 

El aparato cruzó a motor parado, según declaración de los vecinos, por encima de Castil de Peones, que se encuentra en la línea férrea de Irún a Madrid. Iba en dirección de «La Brújula» que tiene una latitud de unos novecientos metros y donde son frecuentes las nieblas en muchos días del año. Sin duda, entonces el piloto, al advertir como se encerraba el horizonte y faltaba la visibilidad, retrocedió 
pasando sobre Alcocero, donde dio una vuelta muy rápida. Pues iba lanzado sobre un monte. 

Salió el avión de un peligro para arriesgarse en otro mayor que había de ser fatal. Al sortear el monte, penetró por un valle estrecho y encajonado, donde ocurrió la catástrofe. Se observó claramente que el piloto sorteaba con dificultad la serie de obstáculos que se oponían: Huyó de un mogote pero el ala tropezó con otro dando lugar al vuelco, estrellándose el aparato contra las rocas. 

Quedó el avión desarticulado, hecho pedazos y saliendo proyectados los tripulantes gran violencia. 

Tres cadáveres aparecieron a quince metros de los restos del aparato. Los otros cadáveres fueron encontrados a unos veinticinco metros de distancia de los restos. Eran el General Jefe del Ejército del Norte y el del piloto Chamorro. 

Fueron recogidos por los vecinos y guardia civil de aquellos pueblos y trasladados esta tarde, con la urgencia del caso, al hospital militar de Burgos. 

Lucha : diario de Teruel al servicio de España Año II Número 153 - 1937 Junio 04

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