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sábado, 7 de enero de 2023

El buque pirata "Galerna" apresado (La Rioja: diario político, 17-10-1936)

SAN SEBASTIAN —El mando del servicio de vigilancia de nuestra costa, tuvo conocimiento de que existía un tráfico entre Bilbao y los puertos franceses de este litoral, tráfico que estaba encomendado especialmente a los barcos de la P. Y, S. B. B. “Galerna” y “Vendaval”, que los rojos se llevaron a la capital vizcaína al caer San Sebastián y todos los puertos guipuzcoanos en poder de las fuerzas nacionales. 

Se había dispuesto que nuestros barcos artillados salieran a alta mar para apresar alguno de esos barcos rojos, pero se esperaba una ocasión propicia para que el servicio se realizara con las máximas garantías éxito.
 
Ayer, jueves; se supo que uno esos barcos se disponía a cruzar el Cantábrico con dirección a Bilbao, y el Mando dispuso su apresamiento, para lo cual se adoptaron las medidas oportunas y se dieron las instrucciones convenientes. En efecto, se hicieron al mar nuestros barcos artillados “Virgen de Iciar”, tripulado por requetés, “Alcázar de Toledo", cuya tripulación está formada por falangistas y el “Denis” y el “Virgen del Carmen”, llegados de Galicia con tripulaciones  formadas por voluntarios. 

Las cuatro embarcaciones salieron del puerto de Pasajes a las cuatro de la tarde. El “Virgen de Iciar” tomó rumbo Este y los otros tres rumbo Norte. Ya a 17 millas, y después de un buen rato de observación fuedivisado el barco rojo cuyo apresamiento se preparaba. Este barco era el “Galerna” de 1.200 toneladas. Al descubrirlo, el “Virgen del Carmen” se le acercó por la proa y los otros tres lo hicieron por la popa. El “Galerna” trató de huir forzando la máquina, pero dos cañonazos del “Denis” y otros cuatro del “Alcázar de Toledo” fueron suficientes para que el barco rojo se diera por perdido y se detuviera. 

Nuestros barcos se le acercaron con las habituales precauciones, e inmediatamente hicieron transbordar a cuantas personas viajaban en el “Galerna”. Eran 28 marineros, tripulantes del  barco, y unos 50 pasajeros que desde Francia se dirigían a Bilbao. Solo quedaron a bordo del “Galerna” los tripulantes precisos para conducirlo a Pasajes. 

Antes del apresamiento, nuestros marineros tuvieron momentos de verdadero peligro, pues, por lo visto, el “Galerna” se dio cuenta de la presencia de las cuatro embarcaciones nacionales y dio conocimiento de ello a Bilbao, y cuando ya estaba a punto de caer en nuestro poder, apareció un 
destroyer rojo. Nuestros marineros apagaron las luces de los cinco barcos que ya formaban grupo, y a toda máquina ganaron el puerto de Pasajes. 

Ya en Pasajes, fueron desembarcados los tripulantes y pasajeros del “Galerna",- comprobándose que la principal carga que llevaba era correspondencia. Esta era considerable. En  una de las cabinas había más de 150 sacas. No sabemos si en las bodegas y las demás cabinas habrá otra clase de carga, pues hasta por la mañana no se hará un nuevo reconocimiento. 

Cuando llegamos a Pasajes nos enteramos de que todas las personas que estaban a bordo del “Galerna" iban a ser trasladadas inmediatamente a San Sebastián. 

Nos trasladamos a la Comandancia de Pasajes para recoger algunos datos, aparte de los ya detallados, y en aquel momento oímos la voz de ¡hombre al agua!. Era que uno de los maquinistas del “Galerna" se había arrojado al agua. Se supuso que trataba de escaparse, pero se comprobó que se cayó al tratar de auxiliar a un requeté que dio un tropezón sobre cubierta. 

Logramos hablar con tres tripulantes del barco apresado. Eran tres gallegos de Trincherpe. Nos dijeron que ni ellos ni sus compañeros han tenido participación directa en el movimiento y que prestan servicio oblígados por los rojos. Para intentar demostrar la veracidad de sus manifestaciones dijeron que la tripulación del barco era la misma que tenía antes del movimiento. Lo mismo podían decir de la tripulación del “Vendaval". 

Les pedimos algunos detalles acerca de la situación en Bilbao, y nos dijeron que es sumamente difícil, especialmente por la falta de pan y víveres que escasean de manera alarmante. No hay harina y el pan que se fabrica — como pudimos comprobarlo por un trozo que nos dieron —, es escaso y de pésima calidad. Es negro y de lo más ordinario. 

Después de la breve conversación mantenida con los tres mencionados gallegos de Trincherpe, tratamos de averiguar los nombres de todos los tripulantes y pasajeros, pero ello no nos fue posible porque todos fueron trasladados inmediatamente a San Sebastián para ser puestos a disposición de la autoridad competente. Sólo pudimos saber que entre les pasajeros detenidos figuraban el médico de esta ciudad Francisco Saizar, el pelotari Jurico, el conocido nacionalista vasco Landin, también donostiarra, el presidente del Socorro Rojo de S. S. Cerdán y el sacerdote señor Ariztimuño conocidísimo propagandista del separatismo vasco que en sus trabajos; periodísticos solía emplear el seudónimo “Aitzól”. Otro de los pasajeros es un aviador francés que por se dirigía a Bilbao para ponerse al servicio de los rojos. 

En cuanto a los restantes se supone, no con fundamento, que son milicianos rojos, la mayor parte de ellos de San Sebastián. 
 

domingo, 1 de mayo de 2022

Primero de Mayo (Imperio, 1-4-1938)

Quién no lo recuerda. Entre la exótica floración de estandartes, que eran como guiones de odio abiertos en la vida tranquila y laboriosa de las grandes urbes y pequeños lugares, comparsas de una trágica mascarada, desfilaban por las calles, mudas, frías, sin recia palpitación de actividad, unos hombres de rumbo torcido, en alto los puños, hosco el ceño  en los labios las estrofas canallas de unos himnos que hablaban de venganza, de destrucción, de muerte. 

Quién no lo recuerda. En aquellas horas de angustiado paréntesis cuajado de inquietudes no florecía el sentido de hermandad entre los diversos factores que, inteqrados en la la unidad apretada de un común destinó, son el nervio vivo de la Patria; antes bien, aquella masa sometida a la voluntad tiránica de sus explotadores, tenía el perfil rencoroso y adusto de una provocación insolente, y las arengas, cuajadas en la frase demagógica, sonaban como reto insultante en las almas de los que, con dolor en el pecho, veíamos cómo la Patria se desgajaba a los embates furiosos de aquella oratoria mitinesca, acicate de todas las bajas pasiones. 

No era aquella fiesta de exaltación de las virtudes de trabajo, si no tregua aprovechada por los mandarines pagados de internacionalismo, para hincar en la conciencia de aquellos hombres el odio la lucha de clases; fiesta turbadora de la paz entre los hombres que servía para azuzar las armas de una pugna innoble que, forzosamente, desembocaban en la huelga, sabotaje y en la ruina y en la miseria de no pocos hogares humildes. 

La mal llamada fiesta del 1ºde Mayo, ha desaparecido de la España de Franco; el trabajador, restituido a su rango de elemento básico de la  producción, traído a las tareas del engrandecimiento de su Patria, se ha de sentir gozoso, con ese gozo íntimo de verse liberado de los que, aprovechando aquellos alardes de fuerza, ganaban altura y se situaban en puestos de privilegio. 

El obrero español, tendrá también su fiesta, pero ésta será un canto a su dignificación, expresión de la hermandad que de ahora en adelante ha de reinar entre los españoles, al calor de una Patria en la que el Pan y la Justicia será de todos y para todos. 

¡ARRIBA ESPAÑA! 

Imperio : Diario de Zamora de Falange Española de las J.O.N.S.: Año III Número 459 - 1938 Mayo 01

martes, 5 de abril de 2022

Recluta voluntaria (La Libertad, 2-4-1938)

Se crea en el Ejército de tierra una recluta voluntaria entre los españoles comprendidos entre los diecisiete y los cuarenta y cinco años de edad y que no pertenezcan a los reemplazos llamados a filas 

Barcelona, 2.— El «Diario Oficial del Ministerio de Defensa Nacional» publica hoy, día 2 de Abril, la siguiente orden circular: 

«Excelentísimo señor: Expuesto a través de los partidos políticos comprendidos en el Frente Popular y organizaciones sindicales el deseo de muchísimos ciudadanos de defender la independencia de España con las armas en la mano, es necesario encauzar tan generoso anhelo en forma adecuada, empresa que no puede realizarse por procedimiento ordinario, y en su virtud se ha resuelto: 

l.º Se abre en el Ejército de tierra una recluta voluntaria con sujeción a las normas que se determinan en los artículos siguientes. 

2.º Individuos que pueden enrolarse.—  Todos los españoles útiles para el servicio de las armas comprendidos entre los diecisiete y cuarenta y cinco años no pertenecientes a los reemplazos llamados a filas, y además, los que, estando comprendidos en los reemplazos movilizados, no se hubieren incorporado. A estos últimos les será abonado para todos los efectos el tiempo que sirvan como voluntarios. 

3.º Tiempo de duración del compromiso. — Hasta que termine la campaña. 

4. ° Período en que se realizará la recluta. — Desde el 5 al 20 del presente mes, ante los presidentes de los Consejos municipales o personas en quienes delegue la referida autoridad, salvo en las localidades donde haya Comité provincial o comarcal de Educación militar, en cuyo caso la incorporación hará ante éste. Los menores de dieciocho años presentarán en el momento de inscribirse el consentimiento paterno, otorgado por escrito ante dos testigos que acrediten la personalidad del otorgante. Los voluntarios serán Inscritos en relaciones en las que constarán el nombre, la edad, estado y profesión, y si ha servido en el Ejército y en qué Arma o Cuerpo. Estas relaciones serán remitidas a los Centros de reclutamiento, instrucción y movilización los días 10, 15 y 20 del actual. 

6.º Organismos donde han de hacer su presentación los voluntarios.— El personal reclutado con arreglo a la presente orden se incorporará a los C.R.I.M. más inmediatas a los puntos de residencia a partir del 16 del corriente. Cada voluntario se presentará con manta, plato, cuchara y calzado en buen uso. 

7.º Reconocimiento. — Con el fin de evitar retraso en la organización de unidades, los voluntarios serán reconocidos al inscribirse por los médicos titulares de los Consejos municipales, quienes expenderán la certificación de utilidad, que se unirá a las relaciones que han de ser enviadas a los C.R.I.M. 

8.º Distribución del personal.— Los C.R.I.M. darán diariamente, a partir del 15 del actual, a la Sección de Movilización y organización de la Subsecretaría del Ejército de tierra noticia numérica de los reclutados, expresando los que han recibido instrucción y los que no la tengan. 

9.° Medios para la incorporación.—  Los viajes necesarios para la concentración en los C.R.I.M. será de cuenta del Estado, utilizándose el ferrocarril. De estar interrumpidas las comunicaciones ferroviarias o no existir éstas, los voluntarios efectuarán el viaje en coche, requisados para este exclusivo fin por los presidentes de los Consejos municipales. En caso de no haber medio alguno, los reclutas se trasladarán desde el punto de su residencia al C.R.I.M. respectivo mediante marchas a pie, a razón de veinte kilómetros por día, efectuando para ello la salida con la necesaria antelación, con objeto de presentarse en la fecha señalada. 

10.º Devengos. — Los voluntarios comprendidos en la presente orden serán socorridos desde el día que salgan de su casa hasta el de la presentación en los C.R.I.M., con cinco pesetas diarias en la forma establecida por el artículo 535 del vigente reglamento de Reclutamiento. Desde el instante en que efectúen su incorporación al referido Centro tendrán derecho, como si pertenecieran a Cuerpo, al percibo de todos los devengos correspondientes a los soldados, incluidos rancho y pan. A tal efecto los jefes de los C.R.I.M., a la vista del número de voluntarios que se alisten, formularán con urgencia pedido de fondos a la Pagaduría de Campaña de su demarcación. 

11.º Vestuario. — Por el Estado Mayor del Ejército de tierra se enviará a los C.R.I.M. el vestuario correspondiente. Si llegado el momento de emprender la marcha la expedición no se hubieran recibido las prendas de vestuario y equipo, no sufrirá demora la salida de dichas expediciones, siendo reexpedidas las indicadas prendas a los puntos donde hubiesen sido destinados los individuos a que corresponden. 

12.º Incorporación a los puntos de destino. — La Dirección de Transportes Ferroviarios, dependiente de la Dirección general de los Servicios de Retaguardia y Transporte será la encargada de transportar voluntarios desde los C.R.I.M. a los lugares de destino, comunicando a cada C.R. I.M. la fecha, hora y tren en que han de emprender la marcha, siendo responsables los jefes de los mencionados centros de la demora en la salida de los trenes organizados para el transporte. Los C.R.I.M. designarán las partidas conductoras que han de realizar dicho cometido, utilizando a tal fin oficiales, sargentos y tropa de los mismos o de los batallones de retaguardia que les estén afectos. 

13.º Disposiciones relativas a los individuos que han de recibir instrucción. — Los voluntarios recibirán instrucción en los C.R.I.M., cuyos jefes prepararán con la debida antelación alojamiento en los campos de instrucción, cuarteles y edificios que faciliten los comandantes militares de las plazas respectivas, las demás autoridades y organizaciones políticas y sindicales, de las que requerirán la cooperación necesaria. Por la Intendencia se establecerán en los puntos de concentración de los voluntarios los víveres precisos. 

14.º Instrucciones complementarias.— Se tendrán presentes las que figuran en la norma 11 de la orden circular de de Febrero último («D.O.» número 46, columna segunda, página 554). 

Lo comunico a V. E. para su conocimiento y cumplimiento. 

Barcelona, 1 de Abril de 1938. — El ministro de Defensa Nacional, Indalecio Prieto.* 

Nota de la Redacción.— El original de esta disposición .carece de artículo 5.° No habiéndose querido alterar la numeración para los efectos de posibles referencias a los artículos numerados. 

La Libertad: La Libertad - Año XX Número 5629 - 1938 abril 2 (02/04/1938)


Artículos:

Implementación del servicio militar obligatorio

domingo, 3 de abril de 2022

Concentración de reemplazo de 1939 (El Dia, 4-1-1938)

Decretada por la Superioridad  la concentración de mozos de reemplazo de 1939 esta tendrá efecto de la siguiente forma:

Primero. Los mozos que están recibiendo instrucción en los Campos de Instrucción Premilitar, se considerarán presentados en este CRIM numero 16 y causaran alta como soldados en el mismo, a partir del primero de enero, continuando en dichos campos hasta nueva orden.

Segundo. Asimismo los individuos que actualmente son instruidos en Centros de Instrucción Premilitar, permanecerán en los mismos mientras no se disponga lo contrario. Dichos individuos causarán también alta como soldados en el CRIM numero 16, a partir del primero del actual.

Tercero. Los individuos que no han recibido Instrucción Premilitar, y hayan efectuado la instrucción correspondiente, deberán efectuar su presentación en los Centros de Instrucción Premilitar en los próximos a su residencia, durante los días 5, 6 y 7 del correspondiente.

Cuarto. Los individuos que no hayan recibido Instrucción Premilitar y pertenezcan a Cajas situadas en terreno faccioso, deberán efectuar su presentación en los Centros de Instrucción Premilitar más próximos a su actual residencia durante los días 5, 6 y 7 del correspondiente.

Todo mozo deberá verificar su incorporación, siendo portador de una manta y un par de zapatos en buen uso. 

Las oficinas de Centro de Reclutamiento, Movilización e Instrucción numero 16

Las oficinas del Centro de Reclutamiento, Movilización e Instrucción numero 16, han sido trasladadas de la Calle Sicilia al edificio de Dependencias Militares, Puerta de la Paz.

Se advierte al público, que el Negociado de Clasificación, se halla instalado en los sótanos del indicado edificio.

El dia grafico: Año XXVI Número 6627 - 1938 enero 4

Artículos:

Implementación del servicio militar obligatorio

lunes, 3 de diciembre de 2018

Hacer de España una escombrera inmensa de cadáveres (El Socialista, 24-7-1936)

La suerte de los insurrectos no ofrece, a estas alturas, la menor duda. Es trágica. Ellos mismos reconocen su derrota, y no la ocultan, al decir, como dicen, «que se saben perdidos, pero que procurarán causar los mayores daños». Por monstruosa que la declaración parezca, es rigurosamente cierta y está confirmada por los hechos. No es que traten de vender caras sus vidas, es algo peor: es que se disponen a ocasionar los más terribles quebrantos al país. Quebrantos de toda índole: vitales, económicos, artísticos, morales. Ahora es cuando se pone de manifiesto, con terribles luces sangrientas, aquella verdad nuestra que afirmaba qué sólo siendo la Patria una propiedad de ellos les interesaba la Patria. Ahora que la derrota les hace comprender que en lo sucesivo no dispondrán del menor privilegio, se disponen a arrasarlo todo: vidas, cosechas, testimonios históricos y artísticos del pasado nacional. ¡Todo! A poder, convertirían a España en una escombrera inmensa sembrada de cadáveres, o la entregarían como colonia a una cualquiera de las naciones fascistas. Algo de esto segundo, y mucho de lo primero, ha hecho en Sevilla el ex general Queipo de Llano, mezclando al cónsul general de Italia, a quien le es obligada una neutralidad exquisita, en la contienda que vamos liquidando los españoles con manifiesta rapidez y fortuna.

Lo que en Queipo de Llano es una botaratada, propia de su imbecilidad congénita, es en Franco un acto de fría traición, por cuanto que sabe todo el alcance internacional que puede llegar a tener la insurrección de las tropas de Africa.

La lección de patriotismo que han dado al país los generales será inolvidable para los españoles. Queda liquidada toda una etapa engañosa y falsa. A partir de la traición de una parte del ejército, la que presumía de depositaría de nuestras tradiciones se abre un proceso de consecuencias fácilmente previsibles. Se ha acabado el monopolio de la Patria que se habían concedido a sí mismas las derechas. Mejor que acabarse, se ha transferido: la Patria la encarna, una vez más, el pueblo. El mismo que la encarnó en todos los momentos decisivos de nuestra historia; pero esa encarnación tiene ahora una particularidad que la diferencia de las anteriores, a saber, que, en lo sucesivo, la Patria no será el feudo de los que la han tenido como proveedora inagotable de sus privilegios de casta. Convencidos de ello, intentan aniquilarlo todo. Ese es su monstruoso objetivo de estas horas.

Nada, por respetable que sea, contiene su furia de derrotados.

¿No acabarán por reconocer su engaño los que dieron crédito a las falsas prédicas patrióticas de los insurgentes? ¿No saldrán de su error las gentes sencillas que tenían por ciertos juramentos falsos en su misma raíz?

El famosísimo brazo armado de la Patria, constituido y mantenido exclusivamente para su defensa, le hace el daño que no hubiera podido hacerle su peor enemigo. Por increíble que en otros días se nos hubiese antojado esa sospecha, tiene en la actualidad la fuerza avasalladora de un hecho brutal. Cuando se haga el balance de estas jornadas trágicas, el más impasible se sentirá anonadado, incapaz para contener el impulso violento de su alma.

Toda esta tragedia inmensa se la debemos a los traidores, a ese grupo de generales, jefes y oficiales, que no podrán compensarnos, por dura que sea su suerte, de los daños que han inferido a España. ¿Qué valen todas las vidas de todos los jefes facciosos junto a una sola de los numerosos trabajadores que la han perdido en defensa de España y de la República ? Guardan la misma relación de precio que la bola que arrastra el escarabajo junto a la más pura pieza de diamante.

El Socialista  (24/7/1936)

sábado, 1 de diciembre de 2018

Un gran problema histórico en liquidación (El Socialista, 23-7-1936)

Harán mal quienes, al someter a examen la sangrienta contienda que estamos viviendo, la juzguen solamente como un episodio trágico, de gran volumen, terrible en su desarrollo y en sus consecuencias, pero encajable en los límites estrictos de un problema actual. Es todo eso, desde luego; pero es algo más que eso. Lo que al presente se ventila en España a tiros de fusil no es más ni menos que el gran pleito histórico de la civilidad española, soterrado a veces, pero siempre latente; disminuido en la apariencia, pero intacto en la realidad; diferido en su urgencia, pero siempre sin resolver. Habrán podido las circunstancias procurarnos, en ocasiones, la ilusión de que ese gran problema quedaba ya entregado al pasado. La ilusión, sin embargo, no acaba de tomar tierra entre nosotros. Es una ilusión forastera que nos hace visitas fugaces y escapa luego a golpes de la adversidad. El fantasma surge inevitablemente cuando se le cree, con mejor fundamento, vencido, para dar testimonio, con su presencia, de que sigue en pie la lucha dramática que arruina desde hace un siglo nuestra vida nacional. Oligarquía contra democracia; militarismo contra política; pretorianismo contra civilidad. Cien veces se afirmó en España por la fuerza de la razón el espíritu civil, y otras tantas fue derrotado por la fuerza de la brutalidad. 

A despecho de cambios y revoluciones, la libertad tuvo siempre en España dos carceleros que la retuvieron prisionera: la Iglesia y el cuartel.En las horas que corren —cada una tiene el valor de un día; cada día, el valor de un año—, cargadas de tremenda gravedad, se advierte bien hasta qué punto nuestra ciudadanía se alimenta de mentiras y vive en precario. Amarga y deprimente es la confesión, pero obligada. La democracia republicana tenía más de retórica que de sustancia; más de estampa que de fibra; era una arquitectura elegante montada sobre unos cimientos carcomidos. No tiene nada de extraño que la arquitectura se bambolease a merced de los vientos. El 10 de agosto... Noviembre de 1933...

La represión salvaje de Asturias... Y esta otra sublevación bestial, en que todas las fuerzas de un pasado incivil han vuelto a juntarse para levantar contra la República, en golpe definitivo y bárbaro, el espadón clásico para cercenarle la cabeza a la civilidad. Tan de mentira vivíamos, que los sublevados han podido creer que también la República, en sí misma, era una mentira. Ese ha sido su error. Un error que ninguna estrategia militar puede hacer remediable. Los sublevados lo están comprobando a través de su derrota. Esas milicias armadas, sin técnica guerrera, mal pertrechadas, cargadas de sueño, comiendo mal o no comiendo,  ¿de dónde sacan la bravura indomable que pone en fuga a los generales? ¿Qué aliento los empuja que hace retroceder los cañones? Presumimos el asombro de los militares frente al milagro.

Asombro porque ellos son incapaces de comprender la gran fuerza contra la cual no sirve la fuerza: la fe. Es la fe la que pone ímpetu en el brazo y coraje en el alma. ¡A qué distintas razones responde el pretorianismo de los generales! En su conducta todo es subalterno, sórdido y miserable. En las fuerzas que les cortan el paso, todo es grandeza, desinterés, heroísmo que vive  de sí mismo, no de las cruces, ni de las pagas, ni de la jerarquía social. Lo que está muriendo, a fuerza de sacrificio y sangre proletaria, es el pretorianismo infamante que España y la República venían soportando sobre sus espaldas. Batalla histórica, en la que un pueblo cobra, a precio de dolor, su libertad definitiva. La sangre que se vierte hoy es la semilla de una cosecha que ninguna tempestad podrá malograr ya.

El Socialista (23/7/36)

jueves, 31 de diciembre de 2015

¡ESPAÑOLES! (La Gaceta de Tenerife, 19-7-1936)

A cuantos sentís el santo amor a España, a los que en las filas del Ejército y Armada habéis hecho profesión de fé en el servicio de la Patria, a los que jurasteis defenderla de sus enemigos hasta perder  la vida, la Nación os llama a su defensa.

La situación de España es cada día que pasa más crítica; la anarquía reina en la mayoría de sus campos y pueblos; autoridades de nombramiento gubernativo presiden, cuando no fomentan las revueltas. A tiros de pistola y ametralladora se dirimen las diferencias entre los bandos de ciudadanos, que, alevosa y traidoramente, se asesinan sin que los poderes públicos impongan la paz y la justicia.

Huelgas revolucionarias de todo orden paralizan la vida de la Nación arruinando y destruyendo sus fuentes de riqueza y creando una situación de hambre que lanzará a la desesperación a los hombres  trabajadores.

Los monumentos y tesoros artísticos son objeto de los más enconados ataques de las hordas revolucionarias obedeciendo a las consignas que reciben de las directivas extranjeras, que cuentan con la complicidad o negligencia de gobernadores y monterillas.

Los mas graves delitos se cometen en las ciudades y en los campos mientras las fuerzas de orden público permanecen acuarteladas, corroidas por la desesperación que provoca una obediencia ciega a gobernantes que intentan deshonrarlas. El Ejército, la Marina y demás Institutos armados, son blanco de los más soeces y calumniosos ataques precisamente por parte de aquellos que debían velar por su prestigio.

Los estados de excepción y alarma sólo sirven para amordazar al pueblo y que España ignore lo que sucede fuera de las puertas de sus villas y ciudades, así como para encarcelar a los pretendidos adversarios políticos.

La Constitución, por todos suspendida y vulnerada, sufre un eclipse total; ni igualdad ante la Ley, ni libertad, aherrojada por la tiranía, ni fraternidad cuando el odio y el crimen han sustituido al mutuo respeto, ni unidad de la Patria, amenazada por el desgarramiento territorial más que por regionalismo, que los propios poderes fomentan, ni integridad y defensa de nuestras fronteras cuando en el corazón de España, se escuchan las emisoras extranjeras que predican la destrucción y reparto de nuestro suelo.

La Magistratura, cuya independencia garantiza la Constitución, sufre igualmente persecuciones que la enervan o mediatizan y recibe los más duros ataques a su independencia.

Pactos electorales hechos a costa de la integridad de la propia Patria, unidos a los asaltos a Gobiernos Civiles y cajas fuertes para falsear las actas, formaron la máscara de legalidad que nos preside. Nada contuvolaapetencia de poder, destitución ilegal del moderador, glorificación de las revolucionarios de Asturias y catalana, una y otra quebrantadoras de la Constitución, que, en nombre del pueblo era el Código fundamental de nuestras Instituciones.


Al espíritu revolucionario e inconsciente de las masas engañadas y explotadas por los agentes soviéticos, que ocultan la sangrienta realidad de aquel régimen que sacrificó para su existencia veinticinco millones de personas, se unen la malicia y negligencia de Autoridades de todo orden que ampararadas en un Poder claudicante, carecen de autoridad y prestigio para imponer el orden y el imperio de la libertad y de la justicia.

¿Que vergonzoso espectáculo que estamos dando al mundo?

¿Es que podemos abandonar a España a los enemigos de la Patria, con un proceder cobarde y traidor, entregándola sin lucha y sin resistencia?

¡Eso no! Que lo hagan los traidores, pero no lo haremos quienes juramos defenderla.

Justicia e igualdad ante la Ley os ofrecemos. Paz y amor entre los españoles. Libertad y fraternidad exentas de libertinaje y tiranía. Trabajo para todos. Justicia social, llevada a cabo sin enconos ni violencias y una equitativa y progresiva distribución de riqueza sin destruir ni poner en peligro la economía española.

Pero, frente a eso, una guerra sin cuartel a los explotadores de la política, a los engañadores del obrero honrado, a los extranjeros y a los extranjerizantes que directa o solapadamente intentan destruir a España.

En estos momentos es España entera la que se levanta pidiendo paz, fraternidad y justicia; en todas las Regiones, el Ejército, la Marina, y fuerzas de orden público, se lanzan a defender la Patria. La energía en el sostenimiento del orden estará en proporción a la magnitud de las resistencias que se ofrezcan.

Nuestro impulso no se determina por la defensa de unos intereses bastardos, ni por el deseo de retroceder en el camino de la Historia, por que las Instituciones, sean cuales fueren, deben garantizar un mínimo de convivencia entre los ciudadanos que, no obstante las ilusiones puestas por tantos españoles, se han visto defraudados, pese a la transigencia y comprensión de todos los organismos nacionales, con una respuesta anárquica cuya realidad es imponderable.

Como la pureza de nuestras intenciones nos impide el yugular aquellas conquistas que representan un avance en el mejoramiento político-social, y el espíritu de odio y venganza, no tiene albergue en nuestros pechos, del forzoso naufragio que sufrirán algunos ensayos legislativos, sabremos salvar cuanto sea compatible con la paz interior de España y su anhelada grandeza, haciendo reales en nuestra Patria, por primera vez, y por este orden, la trilogía FRATERNIDAD, LIBERTAD E IGUALDAD.

Españoles: ¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!

¡¡¡VIVA EL HONRADO PUEBLO ESPAÑOL!!!

Comandante General de Canarias

Santa Cruz de Tenerife, a las 5 y cuarto horas del día 18 de julio de 1936.

La Gaceta de Tenerife : diario católico de información Año 8583 Número - 1936 julio 19 


sábado, 18 de julio de 2015

¡A la lucha por una verdadera democracia para todos! (Milicia popular, 26-7-1936)


El pueblo español ha contestado como un solo hombre al desafío del fascismo, y en estos momentos en España se está ventilando la más importante cuestión, de toda su historia, la de acabar de una vez para siempre con la casta de explotadores y parásitos que la tienen amordazada desde hace siglos y siglos.

A un lado explotadores y parásitos, valiéndose de la traición, del engaño y de la canallada, todo lo cual está comprendido en la palabra fascismo. Enfrente, el pueblo español, con su miseria, su hambre y su odio de siglos, representado en las heroicas milicias, sangre de su sangre.

¡La suerte está echada, heroicos luchadores! La batalla final ha comenzado, y toda la España popular que trabaja y produce se estremece de ira contra la criminal provocación, dando lugar a este importantísimo hecho, de enorme trascendencia histórica, que es la formación de las milicias populares.

Por primera vez en la historia de España su pueblo está representado por una institución armada, por una institución formada por y para él pueblo, lo cual es importantísimo, no sólo para España, sino para el mundo entero donde el pueblo tiene los mismos problemas.

Ejércitos mercenarios, ejércitos nacionales hay muchos; ejércitos y milicias auténticamente populares, solamente en Rusia, en China, y ahora en España.

¡El mundo entero está por eso en estos momentos pendiente de nosotros! El proletariado internacional y los amantes de la democracia nos miran esperanzados; para los fascistas y reaccionarios, España no es más que un botín.

La formación de las milicias populares asegura en España el triunfo y el sostenimiento de la verdadera democracia.

Nadie conoce y defiende mejor los intereses del pueblo que el pueblo mismo, y con las milicias es el pueblo mismo que está en armas y mediante ellas puede hacerlos efectivos.

¡Pueblo español, en pie; enrolaos en las milicias! ¡Vosotros no tenéis nada que perder más que vuestra miseria; tenéis en cambio una España a ganar! 


Milicia popular : Diario del 5º Regimiento de Milicias Populares Año 1º Número 1 - 1936 julio 26 

viernes, 17 de julio de 2015

La mujer en lucha contra el fascismo (Milicia Popular, 30-7-1936)


Alrededor de la mujer española han hecho las gentes de sacristía una leyenda sucia. A la mujer española se la ha presentado con un espíritu egoísta zafio y repugnante. Para esas gentes, que en el fondo odian a la mujer, ésta no tiene otra misión que la de coser calcetines y empoyar carne de esclavitud. Nada más falso que esta leyenda.

La mujer española ha tomado parte en todas las luchas que el pueblo ha llevado a cabo por su libertad.

Tres nombres: Agustina de Aragón, Mariana, Pineda, Aida Lafuente, y ahora los miles y miles de heroicas milicianas que van a jugarse la vida por la libertad, por el ideal de ellas y de sus padres, hermanos, marides y novios. Cualquiera que haya tenido ocasión de presenciar el desfile de una compañía de estas heroicas mujeres no lo olvidará jamás. No puede olvidarlo si en su corazón existe un átomo siquiera de humannidad y de amor a España y a su pueblo.

Las mujeres van al frente y no sólo a prestar servicios como enfermeras u otros secundarios, sino a empuñar el arma, a combatir en primera línea contra el fascismo. También es de destacar la conducta no menos heroica y abnegada de las que prestan servicio en la retaguardia como enfermeras, cocineras, encargadas de la limpieza, etc.

A la vista de tanto heroísmo femenino, no podemos menos de recordar a las mujeres de la Union Soviética, libertadas de la esciavitud sexual y social por la revolución del 17, y entregadas hoy en grandes masas a los arriesgados ejercicios del parachutismo.

Decididamente, el valor no es hoy sólo privilegio de los hombres.

Milicia popular : Diario del 5º Regimiento de Milicias Populares Año I Número 4 - 1936 julio 30 

martes, 14 de julio de 2015

Franco, el libertador (Pensamiento alavés, 4-1-1937)

La Síntesis biográfica del caudillo español 


Marcel Chaminade ha celebrado en Salamanca, con el general Franco, una entrevista al modo de las que Emil Ludwig sostuvo con Hitler y Mussolini. Tras de ella el eminente escritor ha publicado en una de las más importantes publicaciones francesas el trabajo "Franco el libertador" del cual ofrecemos a continuación un extracto. 

EL MILITAR 

El general D. Francisco Franco Bahmonde es gallego. Nació el 8 de diciembre de 1892, en El Ferrol. Desde que inició su vida escolar, mostróse como un alumno estudiosos, distinguiéndose por su carácter reflexivo y por la justeza y; prontitud de sus juicios. Quiere dedicarse a la carrera de las armas y, apenas cumplidos sus quince años, ingresa en la Academia Toledo. Después de cursar con gran brillantez sus estudios es promovido a alférez en 1910.

La guerra le trae a Marruecos, donde habían presentarse al joven oficial,  tantas ocasiones de mostrar su extraordinaria bravura y su invencible ascendiente sobre los hombres. Mas no se limita a hacer la guerra. Estudia las costumbres y las necesidades del país y, así, hace su aprendizaje de gobernante. Educa, organiza, funda, coloniza, planta, construye, alienta y estimulas buenas voluntades, los esfuerzos creadores, y por su solicitud y su equidad, se conquista la nación y el afecto de los indígenas. Trabaja con entusiasmo, se apasiona por su carrera, se destaca en todas las empresas que se le confían.

Por méritos de guerra, que es como va a ganar en adelante todos sus empleos, asciende a teniente y, en seguida; a capitán. Durante varios años continúa desempeñando con gesto alegre su rudo papel de soldado colonizador, siendo herido durante su empleo de capitán y condecorado con la, Medalla Militar...Y he aquí al comandante Franco de Regulares, el más joven andante del Ejercito español, a los seis años de carrera.

Por entonces se hallaba también  en Marruecos un soldado glorioso,  ya destacado por sus proezas en Cuba: Millán Astray. Este descubre al comandante Franco y adivina sus talentos excepcionales, y juntos los dos estudian el funcionamiento de la Legión extranjera francesa y elaboran un plan para organizar un cuerpo análogo en el en el Marruecos español. Así nace  "el Tercio" mandado por Millan Astray, a quién después sucederá Franco, que hace del Cuerpo heroico una admirable tropa de choque, cuando "el gloriosos mutilado" se obligado a abandonar el servicio.  

EL GENERAL MAS JOVEN DE EUROPA

El desastre de Annual inunda a la opinión española de desaliento. Pero están en Marruecos los Mola, los Orgaz, los Capaz, los Yagüe, hombres de temple de Franco, que en aquellos momentos se muestra uno de los más intrépidos defensores de Marruecos. ellos harán prodigios de energía y reconquistarán, palmo a palmo, el terreno perdido.

Un hombre va a organizar la obra: el general Primo de Rivera. Con su admirable intuición discierne en Franco, que había ascendido a teniente coronel, un jefe de valor extraordinario. En la campaña de Abd-el-Krim le designa para asegurar el enlace con el Ejército francés, trabajando en estrecho acuerdo con el mariscal Lyautey. En sus delicadas y peligrosas funciones, Franco hace maravillas, mostrando en toda su plenitud su excelso temperamento militar.

Es entonces cuando Lyautey, admirado de él, hace su juicio profético: "Franco y Graziani han de ser en pocos años los dos más relevantes soldados de nuestro tiempo". 

La carrera militar de Franco cobra nuevos bríos cuando toma el mando del Tercio. Ya es célebre. Sus soldados le adoran y se harían matar por él. El Tercio se hace una institución militar admirable en Europa. 

Crea Primo de Rivera la Academia General en Zaragoza, y para ponerla en marcha elige a Franco, que acaba de recibir el grado de general de brigada, en reconocimiento de sus méritos indiscutibles mostrados en innumerables acciones de guerra brillantísimas. Franco entonces frisaba en los 30 años; es el general más joven de Europa. Es él el que va a crear y dirigir la Academia de Zaragoza, desarrollando en ella doctrinas que causan en las altas esferas militares europeos sensación por su novedad y atrevimiento. Y allí forma un vivero de oficiales de ''élite".

SU APARTAMIENTO DE LA POLITICA 

El general Franco vivió siempre alejado del trajín político. Se negó siempre a afiliar su nombre a ningún partido. No se mezcló, ni de cerca ni de lejos, en los acontecimientos que han arrastrado a España a su estado presente; la caída; de la Dictadura, el fin de la Monarquía, el nacimiento de la República y del Frente Popular. Y desde su Comandancia de Baleares asiste en silencio, con el corazón lacerado, a la ruina progresiva de la organización militar que él había contribuido con tanto entusiasmo a forjar.

Los nuevos amos del país tienden a destruirlo todo: no conservan el material de guerra, descuidan la instrucción de las tropas, reducen los efectivos a un estado esquelético, eliminan hipócritamente a los valores más positivos del Ejército.

La obra constructiva iniciada por Franco va a ser arrasada por el odio y la soberbia del Frente Popular. 

LA REVOLUCION 

Llegan las elecciones de febrero. El mérito y la abnegación patriótica no se cotizan. Nada tienen que hacer hombres como Franco, qué no son ejecutores de bajas maniobras. Ahora lo que van a hacer falta son esbirros, como los Riquelme, los Mangada, los Miaja, gente tarada, dispuesta a todas las tareas, entre las cuales la delación es la menor. Y Franco es relevado de sus funciones. 

Rápidamente las cosas se tornan sombrías, empeorando de día en día. Las huelgas se multiplican en todas partes, estallan tumultos, impera la anarquía. Se roba, se saquea, se mata impunemente...

Miradas ansiosas y angustiosas se dirigen hacia Franco como a un salvador. Tiene la confianza del Ejercito, que a una señal suya se pondría en pie. Pero él rechaza la idea de salir de la legalidad, de promover un levantamiento.

Transcurre un período de tiempo en largo paréntesis meditativo...

Tres semanas antes de que surgiera el Movimiento Nacional, dirige Franco desde Canarias una carta memorable al entonces ministro de la Guerra; le señala en ella el peligro que se está corriendo, las amenazas que se acumulan, le requiere a poner fin a las odiosas asechanzas de que el Ejército es objeto y que exacerban el descontento del elemento militar, desde los altos jefes hasta los soldados; hace, en suma, cuanto está de su parte para evitar el choque sangriento que se ve venir como algo tremendo e irreparable. 

Pero no sólo no se le escucha, sino que se recela de sus avisos y de su popularidad. Se le ha alejado de la metrópoli, aislado en la Comandancia general de las Islas Canarias. 

El lunes, 13 de julio, Madrid, al despertar, se entera con estupor del asesinato de Calvo Sotelo, asesinato ordenado, preparado por el jefe del Gobierno, Casares Quiroga, en persona. 

Decididamente no había nada, que esperar. El país era empujado hacia la anarquía, se agitaba en un caos. El deber, la necesidad patriótica se imponían, había que actuar. Ya las mismas autoridades distribuían armas a todos los elementos revolucionarios, a los peores organizadores de tumultos, llegando a libertar a los presidiarios que cumplían condena por delitos comunes. El alzamiento se había fijado para fin de mes. El asesinato en masa de los nacionales era inminente. Por días, se hacía preciso actuar. 

LA SEÑAL DEL ALZAMIENTO 

Entonces Franco se decide a obrar. Es el levantamiento glorioso del 17 de julio. 

El 19 llega en avión a Tetuán. Con él viene la fe y la fuerza de la Nueva España. Todo el Ejército de Marruecos, con insuperable espíritu, transportado de entusiasmo, se pone detrás del Caudillo. ¡Por fin, el jefe ilustre, admirado y querido, iba a mandarle...! 

Hoy el general Franco es el Jefe del Instado español. En tres meses y medio de una campaña prodigiosa ha salvado a España. Franco tiene cuarenta y cuatro años cuando toma en sus manos el Estado español. Pero, como ha dicho su maestro, el general Millán Astray, con una admiración emocionante: "Hay un Franco y, después, hay kilómetros, kilómetros y kilómetros y solamente después estamos nosotros". 

EL HOMBRE QUE HA SALVADO A EUROPA

El general Franco no ha salvado sólo a España, ha salvado también a Europa. Los destinos del continente europeo se deciden en este momento, y no por vez primera, en los campos de batalla de la Península Ibérica. La instalación del comunismo en España era el contagio para las demás naciones continentales, pasando en seguida al través de los Pirineos; era la barbarie asiática que refluía, invadiendo el mundo occidental por dos extremos. 

Lenín lo sabía bien cuando dijo que España sería la segunda nación de Europa conquistada por el bolchevismo, y buen testimonio de esto son los esfuerzos desesperados de Moscú para no perder la partida sovietizando, siquiera a Cataluña. Moscú jugó su última carta, y Franco le ha ganado la partida. 

EL CAUDILLO

Franco no es simplemente un general ilustre, sino también un gran gobernante. No se ha mezclado jamás en el juego de la política; se ha mantenido siempre apartado de las intrigas parlamentarias. Su vida ha sido repartida por entero entre su oficio y su familia. No es aficionado a las manifestaciones de gran espectáculo, ni a los efectos oratorios. Pero si no es un político, es un estadista. Es a un tiempo hombre de estudio y hombre de acción, dotado de una cultura muy amplia, de un profundo conocimiento de la Historia, de un interés apasionado por los problemas sociales y económicos. 

Franco ha reorganizado el Ejército, pero necesita también reformar el listado. Ha derrotado al marxismo, pero su victoria no seria fecunda, si no la administrase para sustraer al pueblo español de todas las malas influencias que habían hecho de él una presa fácil para los políticos menos escrupulosos, dominados por doctrinas disolventes. Sólo cuando haya conseguido eso habrá ganado por entero la batalla.

El programa social del general Franco no será para muchos el menor motivo de sorpresa y admiración. Y aplicará a su ejecución el mismo espíritu reflexivo y preciso, el mismo método riguroso que emplea en la dirección de la guerra, procederá con esa mezcla genial de audacia y de circunspección que le caracteriza. 

"Nosotros -ha dicho- no hemos venido para defender privilegios, de cualquier especie que sean, en el nuevo Estado. Todos los españoles deberán trabajar, según sus facultades. No habrá plaza para los ciudadanos parásitos. El trabajo será protegido y garantizado contra los abusos del capitalismo; el patrimonio preservado: una justa remuneración será asegurada a los productores". 

"Se hará llamamientos a todas las energías, a todas las capacidades. Serán respetadas las tradiciones, pero las libertades locales no habrán de debilitar la unidad nacional, y serán ejercidas bajo los más severos principios de autoridad".

"La voluntad nacional deberá expresarse y se expresará, pero solamente a través de los organismos técnicos y corporativos que traducen realmente los deseos y las necesidades del pueblo, sin dejar de tener en cuenta las necesidades nacionales". 

Quien conozca al general Franco no dudará de que las promesas serán cumplidas. 

España puede unirse compacta y orgullosa en torno del Caudillo. El reanudará su gloriosa Historia.

 Pensamiento alavés Año VI Número 1224 - 1937 Enero 04

lunes, 13 de julio de 2015

Ha muerto Unamuno (Pensamiento alavés, 2-3-1937)

Ha muerto don Miguel de Unamuno. Su alma, atormentada por todas las dudas, voló al eterno descanso o al nuevo e inacabable dolor. Unamuno se ha ido de pronto, como no queriendo hacer ruido al cerrarse tras sí la puerta de la vida. Todavía hacía horas nada más que se le veía pasear en Salamanca por la Plaza de la Universidad. Allí queda la piedra labrada para recordar a Fray Luis de León, alrededor de la cual, con sus pasitos menudos y el chaleco de lana hasta el cuello, don Miguel dialogaba sobre temas altos y grandes, espaciosos y profundos, con un Padre Capuchino con quien desahogaba su preocupación religiosa. Preocupación que no era de ahora. Unamuno la sintió siempre. Cuanto más estudiaba, cuanto más sabía, mejor cuenta se daba de que ignoraba lo fundamental. Y vivía en lucha permanente entre su soberbia de sabio y su insignificancia de hombre ante Dios. Un día escribe sus famosos poemas al Cristo de Velázquez, y es como una espita abierta a su misticismo. Pero deambula siempre como entre sombras por el campo de la duda y por la ruta del error. 

Es, por encima de sus atrabilismos, un hombre fundamentalmente bueno; y es también un espíritu selecto. Pero hay en él un espíritu de rebeldía. El pensador, el filósofo, el escritor, buscaba ahora, tras el monte de sus equivocaciones, la Verdad contra la que no es posible ni lícito rebelarse. Cada vez le era menos difícil encontrarla, porque la sentía. En su doble aspecto esencial: Dios y Patria. 

El amor a España era en él entrañable, profundo; y, sin embargo, la hizo daño. Le dolía España; y, no obstante, hubo ocasiones en que él mismo avivó sus dolores. Ante Cristo Crucificado por amor a los hombres, Unamuno reaccionaba con emoción religiosa; y, a pesar de ello, actuó alguna vez contra la propia Religión de Cristo. Nunca por maldad. Siempre por error.  Su inquietud imaginaba agobios en la disciplina. Y era como el hijo que quiere a sus padres, pero no se sujeta a la obediencia filial. Como si la obediencia fuese una claudicación, cuando la claudicación consiste en creerse capaz de ir por los abrojos mejor que por los caminos. 

Por entre abrojos, por entre zarzas, Unamuno se vio un día convertido en lacayo de la revolución. Había luchado contra la Dictadura; y volvía alegre a España, satisfecho de verla derrumbada. En Irún, al repatriarse, hablaron él y Prieto. Y allí ya, antes de instaurarse la república que él ayudaba a traer, sintió el primer dolor de ser republicano. Unamuno decía cosas de idealista. El público quería otra cosa. Los aplausos frenéticos fueron para Prieto; Prieto hablaba del latrocinio de la Telefónica; refería obscenidades atribuyéndolas a la Corte. Era lo que gustaba. Era el cimiento del régimen republicano. Unamuno, con sus idealismos, nada tenía que hacer allí. Y se le fue arrumbando, como un trasto viejo... 

Luego, ya España por la pendiente de la revolución, Unamuno fue viendo la verdad a medias. Se daba cuenta de que aquello tenía un final de catástrofe. Pensando en el remedio, luchando entre la realidad del fracaso liberal y su liberalismo, vio surgir la guerra civil. La juventud de España se había sentido rebelde.

- ¡Esta es - se dijo - la santa rebeldía! 

Y se sintió también rebelde -por una vez, en serio- contra la vergüenza de una política criminal, que había engendrado aquella guerra. Y dio su grito al mundo en defensa de la Civilización.

Luego, se ha ido, silenciosamente, como no queriendo hacer ruido al cerrarse tras sí la puerta de la vida... 

Dios quiera que se hayan abierto para su alma atormentada las puertas del Cielo.

Pensamiento alavés Año VI Número 1223 - 1937 Enero 02

martes, 2 de diciembre de 2014

Como salvo su vida, Sánchez Mazas (Labor, 13-2-1939)

El miércoles llegó a esta ciudad el gran escritor falangista Rafael Sánchez Mazas, escapado ayer del campo rojo. Sánchez Mazas ha superado con magnífico espíritu las penalidades de una odisea donde los sufrimientos morales dominaban los padecimientos físicos. Últimamente, el día 30, fue fusilado en unión de otros cincuenta españoles. Milagrosamente pudo esconderse después de la primera descarga, resultando indemne. 

Hemos saludado emocionados a Rafael Sánchez Mazas. Llega a Barcelona después de dos años y medio dé prisión. Entre un grupo de amigos que gozaban de la presencia del resucitado, Sánchez Mazas explicó cómo pudo escaparse de los rojos. 

Sánchez Mazas era uno de los encarcelados del SIM y a la entrada de nuestras tropas en Barcelona se lo llevaron los rojos con otros dos grupos de presos.

En Collel, como a los rojos les estorbaban los prisioneros, decidieron deshacerse de ellos y fusilarlos. En grandes grupos fueron colocados para el fusilamiento, y se les disparó con fusil ametralladora. A la primera descarga cayó el primer grupo. Casi todos los prisioneros cayeron como hombres sin vida. Sánchez Mazas se arrojó al suelo, dándose perfecta cuenta de que las balas de sus verdugos le habían respetado. Entonces Rafael, dando un gran salto, se lanzó a correr a campo traviesa, perseguido y dibujado por los disparos de los rojos. Así ganó un pequeño bosque, cayendo en un profundo hoyo a pocos metros de franqueado. Allí se mantuvo quieto, seguro de que pronto sería alcanzado y vería sobre sí los fusiles de sus perseguidores. Pero pasaron unos minutos y Sánchez Mazas sintió los tiros de gracia que se daban a los fusilados de su grupo en el campo que quedaba atrás. Después vino el ojeo en el bosque para buscarle. Una lluvia torrencial que descargaba en aquel momento hizo que los milicianos no insistieran en su persecución y se dedicaran a disparar sus armas contra el ramaje y la espesura.

Oscurecía. Sánchez Mazas, ya de noche, empezó a salir de su escondite arrastrándose con gran sigilo. El cauce alborotado de un pequeño torrente facilitaba su camino y orientaba su huida. Así pasó varios kilómetros y llegó a un pequeño campo donde cayó en una zanja y perdió sus gafas, encontrándose casi imposibilitado para la evasión. Rodeó un pueblo y llegó hasta una masía donde había buena gente. Allí contó su caso de evadido de los rojos y la mujer que habitaba la masía le dijo que por allí pasaban constantemente en retirada muchos milicianos y que debía ir de masía en masía acercándose a las vanguardias españolas que no estarían lejos. Le pareció a Sanchez Mazas oportuno el consejo y durmiendo con la luz del sol y andando de noche, fue recorriendo masías hasta que llegó a una de buena familia y le dejaron dormir en el pajar por la noche y de día se iba al monte. 

En dicha masía, los buenos payeses le facilitaron la comida a las siete de la mañana y a las siete de la noche. Desde aquí sé decidió a dar el último paso hacía su liberación.

Se despidió de sus bienhechores y desconocidos amigos y en el mente se encontró con tres evadidos de los rojos qué le recibieron con regocijo. 

Pronto hubo explicaciones. Sánchez Mazas se dio rápida cuenta de quiénes se trataba y les expuso claramente sus razonamientos. Sólo quedaban dos caminos. «O me entregáis a los rojos y vosotros vais a correr mí suerte, o pasáis conmigo a los españoles.» Desde aquel momento Sánchez Mazas contó con tres guías y tres prisioneros qué le entregaron sus pistolas, Pasado un aeródromo rojo, la bandera española que flameaba al viento señaló a nuestros fugitivos la llegada a las vanguardias nacionales.

Se me recibió con extraordinario entusiasmo. Hablé a los soldados y di entonces mi primer ¡Arriba España! He llegado a Barcelona y me veo entre casi todos mis mejores amigos. Y vengo a mi España, más joven que nunca, a trabajar por ella, sin pensar ya en esta pequeña peripecia de mí vida. 

Labor Año VI Número 435 - 1939 febrero 13