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domingo, 11 de diciembre de 2022

Arévalo, Ignacio (?-?),

Estudiante de Medicina afiliado a Falange Española que, aprovechando la confusión reinante en Madrid durante los primeros días de la Guerra Civil, tiroteó en diversas ocasiones desde un automóvil marca Mercedes-Benz, matricula M-56665, adecuadamente camuflado, diferentes acuartelamientos de las milicias republicanas. Pereció en uno de estos actos de sabotaje.

viernes, 9 de diciembre de 2022

Areliza y Martínez-Rodas, José María de (1909-1998)

Ingeniero y abogado bilbaíno, nacido en Portugalete en 1909, tras realizar el bachillerato en el Instituto de Vizcaya, título que obtiene en 1924, emprende la carrera de medicina en la universidad madrileña de San Carlos, que abandona en el primer curso para pasar a simultanear los estudios de ingeniería industrial en la Escuela de Bilbao y los de derecho en la Universidad de Salamanca. En Salamanca conoce a Miguel de Unamuno, amigo de la infancia de su padre.

Terminados los estudios, inició su actividad política en la denominada Juventud Monárquica a través de colaboraciones, bajo pseudónimo, en el periódico El Nervión. Con la fundación de de Renovación Española, de filiación monárquica, inicia sus primeros pasos en política siendo el presidente de éste en Vizcaya, y en las elecciones de noviembre de 1933 es candidato del bloque derechas por la circunscripción de Vizcaya, compartiendo candidatura con el tradicionalista Marcelino Oreja Elósegui, pero no fue elegido. Su relación personal con José Antonio Primo de Rivera y Ramiro Ledesma Ramos contribuyó a la fusión de las dos ramas del fascismo español, Falange Española y las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista en 1934.

En las elecciones de febrero de 1936, Areilza formó parte por Renovación Española de la candidatura de Unión de Derechas para el distrito de Bilbao. Le acompañaron en la misma Miguel Goldaracena, de Acción Popular, José María Juaristi, tradicionalista de Unión Vascongada, y Joaquín Adán, independiente. La Unión de Derechas no alcanzó representación, pero Areilza reunió casi 30 000 votos.
En los meses anteriores al inicio de la Guerra Civil mantuvo una alta actividad en ayuda de la conspiración para el golpe de Estado. De febrero a julio de 1936, se desplaza a Pamplona para obtener información directa del general Mola, organizador de la sublevación, y en adelante actuará como su enlace en Bilbao. Además mantuvo informados de las conversaciones a sectores implicados en la conspiración en Madrid, entre otros a Valentín Galarza y Jorge Vigón, representantes de Unión Militar Española. 

El Alzamiento del 18 de julio de 1936 le sorprendió en Bilbao, donde fracasó debido a la falta de apoyos. Después de trasladarse a una zona rural, donde permaneció bajo la protección de un joven nacionalista vasco, Areilza y otros refugiados se las arreglaron para atravesar las líneas y alcanzar la zona nacional. Tendría ocasión de regresar a Bilbao menos de un año después, en junio de 1937, recién liberada la villa, haciéndolo nada menos que investido con la magistratura de alcalde. En los ocho meses (21-6-1937/24-2-1938) que estuvo al frente del Ayuntamiento de Bilbao cumplió diligentemente la tarea que le habían asignado las autoridades de Burgos y Salamanca y de ello dio claras muestras de haberse identificado plenamente con el naciente franquismo («La espada invicta de su esposo —decía por aquel entonces en un discurso pronunciado ante la esposa del general Franco—, caudillo nuestro y padre de la patria... nos ha traído en la punta de la bayoneta de sus soldados la fe de Cristo que unos miserables y falsos profetas querían arrancar»), declarándose ferviente admirador de los regímenes fascistas («Señor representante del Imperio Alemán —así saludaba al embajador de Alemania, según la Gaceta del Norte—: Hitler, vuestro caudillo, ha sabido conciliar los anhelos de reivindicación de los trabajadores con el interés nacional de todo el pueblo alemán... Frente al triángulo de la democracia parlamentaria, el liberalismo económico y el socialismo marxista, se opone este triángulo que forman Roma, Berlín y Lisboa, en cuyo centro equidistante se sitúa la Falange Tradicionalista, construyendo su Estado sobre la sustancia de nuestra tradición nacional y sobre los vértices de la patria, del pan y la justicia, que nos devuelven la libertad y grandeza necesarias para cumplir nuestro destino en la Historia. Termino: ¡Viva la Alemania de Hitler! ¡Viva la Italia de Mussolini! ¡Viva el Portugal de Salazar!»).

Una vez deja la alcaldía participa en la constitución del nuevo régimen y el Movimiento Nacional. En enero de 1938 es nombrado delegado nacional con objeto de la celebración del primer congreso de la FET y de las JONS en Bilbao. Es nombrado jefe del servicio nacional de Enseñanza Profesional y Técnica, funciones que desempeña un mes escaso dada su designación como jefe del servicio nacional de Industria (2-3-1938).

Al terminar la contienda se alineó en el monarquismo más recalcitrante, no obstante lo cual siguió desempeñando cargos de especial relevancia en los distintos gobiernos del general Franco. Por decreto de 25 de octubre de 1939 el consejero nacional José María Areliza es nombrado miembro de la Junta Política de FET y de las JONS. Procurador en Cortes por su condición de Consejero Nacional del Movimiento por designación directa del jefe del Estado durante la II Legislatura de las Cortes Españolas (1946-1949),​ repitió ambos cargos en la III Legislatura de las Cortes Españolas (1949-1952), IV Legislatura de las Cortes Españolas (1952-1955), y V Legislatura de las Cortes Españolas (1955-1958). Será designado vocal de la comisión permanente del Consejo Nacional de Economía (1940) y representante de los sindicatos en el consejo de administración de la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles, función esta última que desempeña hasta su cese el 24 de julio de 1942. Por estas fechas, en el ámbito profesional y de la administración provincial José María Areilza es vocal del consejo de El Correo Español-El Pueblo Vasco (1939), consejero de Nitratos de Castilla, y miembro de la comisión organizadora de la Feria de Muestras de Bilbao (1941). Reorganiza, la extinguida Junta de Cultura Vasca, presidiendo la primera Junta de Cultura de Vizcaya, creada por la Diputación provincial ese mismo año 1942.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el acendrado monarquismo Areilza, conjugado, como se ha visto con un fervoroso falangismo, le llevó a unirse en esta época a la conspiración monárquica que perseguía
derribar a Franco, mediante una intervención aliada, y restaurar la monarquía en la persona de Don Juan de Borbón. Algunos de los conspiradores, como Eugenio Vegas Latapié, llegaron a plantear que fuese el general Agustín Muñoz Grandes, quien a la sazón contaba con el favor de Hitler, el que encabezase el golpe de Estado y restaurar la monarquía tradicional, católica, social y representativa.

Areilza entabló conversaciones diplomáticas con las embajadas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia en Madrid a fin de valorar los apoyos a dicha intervención. Sin embargo, en 1943 Areilza concluyó que, dado el regreso de Madrid a la política de neutralidad en la guerra, las garantías de no injerencia en los asuntos internos de España ofrecidas por Washington y Londres a Franco y el escaso número de monárquicos convencidos, el derrocamiento de Franco era inviable.

Más tarde desempeño el cargo de embajador en Argentina (1947-1951), en Estados Unidos (1954-1960) y en París (1960-1964), el de Secretario general del Consejo Privado del pretendiente al trono Juan de Borbón, Ministro de Asuntos Exteriores en el Gobierno de Arias Navarro (13 de diciembre de 1975 a julio de 1976) en la Monarquía de Juan Carlos I y participó en la fundación de UCD.

Fue un articulista prolífico y un conferenciante muy solicitado en los círculos sociales y culturales. Entre sus libros, Reivindicaciones de España, escrito en colaboración con Fernando María Castiella (1941), Embajadores sobre España (1947), Así los he visto (1974), Diario de un ministro de la monarquía (1977), Cuadernos de la transición (1983), La Europa que queremos (Premio Espasa de Ensayo 1986), con ocasión de la entrada de España en la Unión Europea, y sus memorias, tituladas A lo largo del siglo, 1909-1991 (1992). Colaboró en la revista Acción Española.

miércoles, 7 de diciembre de 2022

Archivo Histórico Nacional, Sección Guerra Civil

Creado durante la Guerra Civil en la zona nacionalista, en la ciudad de Salamanca, se creó para la incautación de documentos y fondos documentales de particulares, instituciones y administraciones opuestos a la sublevación.

El 13 de septiembre de 1936, se emitió un decreto por el que se establecía la incautación de «cuantos bienes muebles, inmuebles, efectos y documentos pertenecieren a los referidos partidos políticos o agrupaciones, así como a cuantas organizaciones han tomado parte en la oposición hecha a las fuerzas que cooperan al movimiento nacional, pasando todo ello a la propiedad del Estado». Ya en 1937, se crearon la Oficina de Investigación y Propaganda Anticomunista (OIPA) como centro contrapropagandístico, con el carlista Marcelino de Ulibarri como delegado, y la Delegación Nacional de Asuntos Especiales, que trataba de recuperar cuanta documentación  enemiga fuera posible. 

La caída de Bilbao en junio de 1937 significó el comienzo organizado de la incautación de documentos.  El 14 de julio se formalizó el proceso con la creación del Servicio de Recuperación de Documentos, encargado de la requisa de documentación en los territorios que iban siendo ocupados por los nacionalistas. El Servicio adquirió rango administrativo cuando un Decreto de 26 de abril de 1938 creó la Delegación del Estado para la Recuperación de Documentos. En enero de 1938, el Servicio de Recuperación de documentos agregó nuevas funciones: la preparación de las pruebas de convicción necesarias para la actuación de la Justicia militar.

En el primer gobierno del General Franco, con Serrano Súñer como Ministro del Interior, se creó, mediante decreto de 26 de abril de 1938, la Delegación del Estado para la Recuperación de Documentos (DERD), un órgano administrativo cuya finalidad era la recopilación de documentación relacionada con personas e instituciones vinculadas contrarias a la sublevación. La DERD englobaba a la OIPA. Por otra parte, la Delegación de Servicios Especiales quedó englobada en la Secretaría Particular del General Franco, siendo ambas Delegaciones dirigidas por Marcelino de Ulibarri. La sede de todos estos organismos se situaba en Salamanca, ciudad donde se ubicaba el cuartel general de Franco.



lunes, 5 de diciembre de 2022

Archimedes (submarino)

Los submarinos clase General Mola eran submarinos de clase Archimede italianos, cedidos al bando sublevado en 1937 por la Italia de Mussolini. 
 
En 1931 se pusieron en grada cuatro submarinos que recibirán los nombres de Archimede, Torricelli, Ferraris y Galilei, integrantes de la clase Archimede , que retenían las líneas del casco de sus predecesores; fueron versiones ampliadas con más autonomía y mayor armamento que la Clase Settembrini . Resultaron buenos submarinos, con excelentes condiciones y profundidad de inmersión operacional de 90 m. 
El 11 de septiembre de 1936 se organizó una reunión en Cáceres entre los jefes de las marinas alemana, italiana y de la Armada sublevada, comprometiéndose alemanes e italianos a enviar submarinos en ayuda de la flota nacionalista, que actuarían operacionalmente bajo el mando naval de las fuerzas sublevadas. El 29 de abril de 1937 se gestionaron activamente los dos submarinos, que se consiguieron del almirante Somigli, jefe del gabinete que dirigía la Regia Marina. Aceptadas las premisas, quedaron elegidos el Archimede y el Torricelli.

Los submarinos salieron de Gaeta el 17 de abril de 1937 en dirección a las islas Baleares. Llevaban una dotación reducida, compuesta por marineros italianos y algunos españoles, que estaban en Italia desde hacía ya algún tiempo para adiestrarse en su manejo. El día 19 fondearon en la isla de Cabrera, donde les estaban esperando dos mercantes armados que, procedentes de Cádiz, llevaban a bordo las dotaciones españolas formadas por voluntarios. Aquella misma noche se efectuó la entrega de los dos submarinos, después de la cual el personal italiano desembarcado regresó directamente a Italia.

Inicialmente se les dieron los nombres de C-3 y C-5, para hacer creer que eran los perdidos por los republicanos y que habían sido recuperados. Posteriormente en el mes de agosto recibieron el nombre de General Mola y General Sanjurjo.

Por su parte, el Ferraris y el Galilei, junto a los Iride y Onice de la clase Perla, que recibieron los nombres falsos de General Mola 2º y General Sanjurjo 2º, González López y Aguilar Tablada, fueron cedidos a la Marina sublevada, durante cuatro meses para aumentar la confusión en las tropas republicanas.

Todos ellos operaron desde la base de Sóller en Mallorca contra el tráfico mercante republicano y neutral con destino a puertos gubernamentales en el Mediterráneo, en coordinación con los cruceros auxiliares, la División de Cruceros, la aviación legionaria, alemana y sublevada, así como otros submarinos italianos, utilizados esporádicamente en misiones de guerra, vigilancia y espionaje. 

V, Marina de guerra nacionalista.

domingo, 4 de diciembre de 2022

Archena (Murcia)

Municipio y villa de la provincia de Murcia,  situado a una veintena de kilómetros de la capital de la provincia y a unos 35, hacia el interior, de Cartagena. 
 
Durante la Guerra Civil albergó una base del ejército republicano destinada a carros de combate de procedencia soviética.
 
El 4 de septiembre de 1936, el socialista Largo Caballero sustituía al frente del Gobierno del Frente Popular a José Giral (Izquierda Republicana) debido a la marcha negativa de la guerra para los republicanos. El nuevo presidente del Ejecutivo frentepopulista consiguió la ayuda militar de la Unión Soviética (URSS) en su lucha contra los nacionales.
 
La ayuda militar de la URSS a la II República consistió en asesores militares, técnicos, cazas de combate y tanques. La necesidad de pilotos de tanques motivó la creación de una Base y Escuela de Tanques del Ejército Republicano en Archena (Murcia) en octubre de 1936. Esta base de Archena preparaba a los tanquistas, que luego eran enviados al frente de batalla contra los nacionales.

 La base de tanques de Archena permaneció activa entre 1936 y 1939. Los carros de combate utilizados en la base fueron los franceses Renault FT-17 y Schneider y los soviéticos T-26, BT-5 y B32, y los blindados FA-1, BA-3 y BA-6. Los tanques soviéticos eran más modernos que los carros franceses. Además, fueron los de mayor calidad de los utilizados en la Guerra Civil.

 

sábado, 3 de diciembre de 2022

Arco Álvarez, Manuel del (1909-1971)

Periodista aragonés de gran prestigio nacional, autor de cientos de entrevistas ilustradas con una caricatura de su interlocutor, que colaboró en gran número de periódicos y revistas (El Heraldo de Aragón, El Heraldo de Madrid, Destino, Ya, La Vanguardia, Tele-exprés, etc.). 
 
En mayo de 1936 expuso una serie de caricaturas políticas —Santiago Alba, Alvaro de Albornoz, Alcalá-Zamora, Azaña, Besteiro, Companys, Marcelino Domingo, Gil-Robles, Lerroux, Miguel Maura, etc,—, con las cuales publicó después un libro que prologó Ramón Gómez de la Serna y que obtuvo un resonante éxito. 
 
Durante la Guerra Civil colaboró en algunos periódicos de la zona republicana, sobre todo de Valencia, aunque en los últimos tiempos de la contienda fue perseguido y no tuvo más remedio que esconderse y desaparecer de la vida pública. 
 
Al llegar la paz fue nombrado agente del Servicio de Recuperación Artística del Gobierno triunfador, aunque la Dirección General de Prensa lo sometió a un expediente de depuración y lo sancionó con la prohibición de cualquier tipo de publicaciones en los periódicos de Madrid. 
 
En 1941 se trasladó en Barcelona, donde prosiguió su actividad colaborando en El Correo Catalán , donde firma la sección Vis a vis y, después, la serie ‘Usted dirá’, en el Diario de Barcelona . En 1951 trabaja en La Vanguardia, en Destino y en Tele/Exprés, donde ocupa el cargo de subdirector y director en funciones. La Editorial Destino creó los premios para reportajes Manuel del Arco en su honor y reconocimiento.

viernes, 2 de diciembre de 2022

Ardía

Guardacostas construido en Inglaterra en 1918, de 6001 de desplazamiento, 39,60 m de eslora, 7,16 m de manga y 3,10 m de puntal, armado de 2 cañones de 76 mm y capaz de desarrollar una velocidad de 10,5 nudos.
 
Al estallar la Guerra Civil se hallaba en las islas Canarias, quedando desde el primer momento incorporado a la flota nacionalista, que lo utilizó en las operaciones del Estrecho. Más tarde regresó a su base, donde permaneció hasta el final de la contienda. 
 
V. Marina de guerra nacionalista.


jueves, 1 de diciembre de 2022

Araujo Vergara, Emilio (1874-1936)

General de brigada del Cuerpo de Estado Mayor que a los pocos días de estallar la Guerra Civil fue detenido en Madrid por milicianos afectos a la República —pertenecientes, al parecer, a las Brigadas del Amanecer— y asesinado en la cárcel Modelo de dicha ciudad en agosto de 1936.