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domingo, 4 de junio de 2023

Asturias y León, Consejo de (zona republicana).

El Consejo Soberano de Asturias y León fue órgano de gobierno soberano -llegando incluso a emitir papel moneda-  y de facto independiente del poder central del Gobierno de la República proclamado en Gijón el 24 de agosto de 1937, y dominado principalmente por elementos socialistas.
 
El Consejo Soberano —que se había atribuido poderes que eran competencia única del Gobierno de la República— lo presidía Belarmino Tomás y en él estaban representadas las diferentes organizaciones políticas y sindicales del bando republicano en Asturias como la FSA-PSOE, la CNT, la FAI, las JJLL, la JSU, el PCE, la UGT e Izquierda Republicana. Una parte de estas organizaciones del Frente Popular criticará la actuación, calificando la idea de perjudicial, antiunitaria y cantonalista.

La idea del Consejo era apoyada por Belarmino Tomás y la mayoría de dirigentes del PSOE, así como por Segundo Blanco y otros responsables de la CNT. El PCE criticó la decisión. Rafael Fernández, secretario general de las federaciones asturianas del PSOE y la JSU, condenó el decreto y la soberanía (lo que no le impidió ocupar puesto de consejero). Los dos representantes de la UGT tuvieron una opinión diferente cada uno. Los consejeros de Izquierda Republicana reprobaron la decisión. El Gobierno de la República censuró la actitud del Consejo Soberano, sobre todo cuando este se dirigió a la Sociedad de Naciones. El Ministro de la Gobernación transmitió a Belarmino Tomás «su sorpresa y su disgusto». En sus 'Memorias de Guerra' el presidente de la República, Manuel Azaña, diría: “Belarmino Tomás y su desmesurada ambición de mando... las fanfarronadas sobre el triunfo fácil y la dirección de las operaciones han sido funestas...eso que han llamado 'Gobiernín Soberano'... la formación de ese Gobierno extravagante y su conducta... no se ha visto causa más justa servida más torpemente, ni buena voluntad más tan fervorosa como la de los combatientes auténticos, peor aprovechada”.
 
La última reunión del Consejo Soberano se celebró el mismo día 20 de octubre por la tarde. Al día siguiente, las tropas del bando sublevado entraban en Gijón. La caída de Asturias propició a los nacionales la posibilidad de enviar las tropas que había tomado parte en esta campaña a reforzar otros frentes. En el bando republicano se analizaron las consecuencias que provocaron la pérdida del norte, como muestra el artículo titulado ¿Por qué se perdió el Norte? publicado en El Socialista el 30 de octubre de 1937, donde se hace hincapié en la falta de unidad y de decisiones políticas que perjudicaron planes militares, sin olvidar la casi total pasividad de Madrid en la defensa del norte.


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