V. Moreno Fernández, Francisco.
Desde este blog pretendemos hacer un diario día a día y ofrecerle información útil para completar el saber sobre nuestra Guerra Civil.
viernes, 11 de julio de 2014
Albisu Vídaur, Gervasio (1871-1936)
Coadjutor de la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora en Rentería (Guipúzcoa) que durante la guerra civil prestó apoyo al Gobierno autónomo del País Vasco.
Hecho prisionero por los nacionalistas a las pocas semanas de producirse el alzamiento, fue acusado de separatismo, lo cual, al parecer, fue motivo suficiente para que la autoridad militar ordenase su inmediato fusilamiento, sin previa formación de causa, el 9 de octubre de 1936 en Hernani, no obstante la fama que gozaba de ser un sacerdote ejemplar.
En la carta del la Comandancia militar de Rentería Nº 34 es acusado de "ser un nacionalista exaltado y de haber manifestado su desprecio a todo lo español así como de no haber ocultado sus simpatías por el Frente Popular, resaltando el hecho que en Octubre del 34 cuando el movimiento catalán se vanagloriaba de este levantamiento y manifestaba sus deseos de que los iniciasen los vascos.
jueves, 10 de julio de 2014
Albiaña y Sanz, José María (1883-1936)
Político valenciano. Doctor en Medicina -ejerció como especialista en enfermedades nerviosas y mentales y amplió sus estudios en Francia, Bélgica y Holanda-, en Derecho y en Filosofía y Letras. Fundador, en 1911, de un periódico titulado La Sanidad Civil, publicación que redactaba él solo. Representante de España en el Congreso Internacional de Historia de la Medicina. Según algunos historiadores, afiliado a la masonería en su juventud.
Durante algún tiempo estuvo en México ocupándose, entre otras actividades, del estudio de la medicina azteca, pero, a consecuencia de su exaltado españolismo y de su desconsideración por la sociedad y las instituciones del país en que se encontraba, fue expulsado de éste por orden del presidente de la República.
A su regreso a España se declaró ferviente admirador de la dictadura militar imperante, a pesar de lo cual el general Primo de Rivera no le prestó gran atención. En 1930, sin duda influido por el mussolinismo de la época, fundó el Partido Nacionalista Español -al que invitó a afiliarse a «todos ta hombres honrados que sientan la inapreciable dignidad de haber nacido españoles»-, especie de fascismo «reaccionario y alborotador»- así lo califica Ricardo de la Cierva en su Historia ilustrada de la guerra civil española (Ed. Danae Barcelona, 1970); cuya doctrina podría resumirse asi: no, al liberalismo, al enciclopedismo, a la soberanía popular rousseauniana, al judaísmo, a la masonería y al parlamentarismo. Monarquía y dictadura. Conquista del poder. Aniquilamiento de los enemigos de la patria. Deportación a Guinea de todos los que ataquen a España. Creación de una milicia los «Legionarios de España» o «Legionarios de Albiñana»- que constituya un «voluntariado ciudadano con intervención directa, fundamental y expeditiva en todo acto atentatorio o depresivo para el prestigio de la Patria». Poco tiempo después, un fascista español -Ramiro Ledesma Ramos, en su libro ¿Fascismo en España?- juzgaba así la obra de Albiñana: «Había existido, si, la gesticulación reaccionaria de Albiñana, al servicio descarado de la aristocracia terrateniente y de los núcleos más regresivos del país, y que quiso presentarse, desde luego, como el émulo del Duce fascista de Italia.»
Como consecuencia de haber alentado la sublevación de Sanjurjo de agosto de 1932, el Gobierno acordó su confinamiento en Las Hurdes, donde pasó cerca de un año, circunstancia que radicalizó todavía más su postura política. Presente en el mitin fundacional de la Falange (29 de octubre de 1933), celebrado en el teatro de la Comedia de Madrid, fue elegido diputado a Cortes por Burgos (Partido Nacionalista Español) en 1933, y reelegido, por la misma circunscripción, en 1936 (Bloque Nacional).
Autor de algunas novelas, como Sol de Levante; Bajo el cielo mejicano; Aventuras tropicales, etc., y de otros libros de carácter político: Prisionero de la República; España bajo la dictadura republicana; Confinado en Las Hurdes.
Detenido en los primeros días de la guerra civil, en Madrid, fue conducido a la cárcel Modelo, donde con fue internado en una celda del llamado Cuerpo Central de la prisión, dedicada a presos políticos, con excepción de los falangistas, pues ellos solos llenaban la segunda y tercera galería. Horas después, el Tribunal Supremo, a través del Juzgado Especial de la Rebelión Militar, decidían su puesta en libertad. Sin embargo, las autoridades policiales decidieron mantenerlo preso, con ello, probablemente pensaban salvarle la vida, pues su vida fuera poco valía.
A mediados de agosto comenzaron a entrar milicianos armados del Frente Popular. El día 22 se declaró un incendio y corrió la noticia de que los presos intentaban escaparse, lo que fue aprovechado por los milicianos para adueñarse del edificio. Llegadas noticias de una brutal matanza de civiles en Badajoz por las tropas nacionales, se decidió tomar venganza por ello. Finalmente, se llegó al acuerdo de fusilar a un porcentaje determinado de presos .
Hacía las diez de la noche y mientras el Comité Provincial de Investigación Pública, en el Círculo de Bellas Artes, se discutía la mejor forma de juzgar a los presos de la Modelo, ya habían sido asesinadas una decena de personas en los sótanos de la prisión, entre ellas Melquiades Álvarez, jefe del partido Republicano Liberal Demócrata, el aviador, héroe del Plus Ultra, y fundador de Falange, Julio Ruíz de Alda, y el diputado y jefe del partido Nacionalista, José María Albiña.
Tras la entrada de las tropas franquistas en Madrid, sus amigos se encargaron de buscar el cadáver de Albiña en la tumba colectiva del Cementerio del Este. Un año después, se trasladaron sus restos a la tumba familiar del camposanto de Enguera y se abrió una suscripción nacional para levantarle un monumento. Se encargó de ello una "Junta pro Mausoleo Doctor Albiña" que presidía el exjefe provincial de Burgos, Sancho Jaraute, con Santiago Fuentes Pila y José María Zugazaga. Consiguieron su objetivo y el Ayuntamiento de Enguera repuso la placa que daba su nombre a una calle, que permanecía oculta en un almacén desde abril de 1931.
José María Albiña se convertía para la propaganda del franquismo en un precursor del fascismo y mártir de la Cruzada, en un profeta del Nuevo Estado nacional. Pero, a la vez, condenado por su sinuosa trayectoria política. V. Partido Nacionalista Español; Bloque Nacional; Cortes repúblicanas.
miércoles, 9 de julio de 2014
Alberti Merello, Rafael (1902-1999)
Poeta gaditano, nacido en el Puerto de Santa María, perteneciente a la llamada «generación del 27». Desde muy joven se instaló en Madrid con intención de dedicarse a la pintura, cosa que realizó sólo en parte -expuso en el Salón de Otoño y en el Ateneo-, pues prefirió entregarse a la poesía, en la que consiguió destacar como figura de gran relieve. Premio Nacional de Literatura en 1925 por su libro Marinero en tierra, al que siguieron otros -Sobre los ángeles, La amante, El alba del alhelí, Cal y canto, Verte y no verte, etc.— que le dieron justo y merecido renombre. En 1931 se afilió al incipiente Partido Comunista de España y viajó por Francia, Alemania y la URSS, países en los que contactó con elementos intelectuales de ideología más o menos afín. Tres años después, y en unión de su esposa, María Teresa León, también escritora, fundó la revista literaria Octubre, y participó muy activamente en la campaña de propaganda en favor del Frente Popular con motivo de las elecciones de febrero de 1936.
Al comenzar la Guerra Civil se encontraba en Ibiza, de donde consiguió salir sorteando no pocas dificultades. Instalado en Madrid, prestó su más decidida colaboración al Gobierno republicano, interviniendo en toda clase de actos propagandístico-culturales, especialmente en los organizados por el 5° Regimiento -fue miliciano de la cultura- y demás organizaciones de filiación comunista: conferencias, recitales, mítines, etc. Nombrado director del Museo Romántico de Madrid, publicó otra serie de libros que cobrarían especial importancia por la personalidad de su autor, su militancia política y la situación del momento: El burro explosivo -editado por el 5.° Regimiento-, Pleamar, Entre la cárcel y la espada, etc.
Integrado en la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura, tomó parte en el II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas, en el cual desempeñó un destacado papel. Al terminar la guerra se refugió en Francia, después en la República Argentina y, por último, en Roma, donde prosiguió su obra literaria. Tras 39 años de exilio, regresó a España, siendo elegido diputado -acta a la que renunció poco tiempo después- por el Partido Comunista de España en las primeras elecciones celebradas tras la subida al trono de Juan Carlos I. Premio Miguel de Cervantes de Literatura en 1983. El mismo año, el Gobierno soviético le concedió la Orden de la Amistad de los Pueblos.
martes, 8 de julio de 2014
«Albatros»
Buque mercante construido en Gran Bretaña en 1900, de 218t de desplazamiento, que durante la Guerra Civil española, y tras ser artillado convenientemente en Bilbao, prestó servicio en la flota republicana como patrullero. Intervino en las operaciones del Cantábrico y al finalizar la campaña del Norte huyó a Francia, donde fue internado.
V. Marina de guerra republicana
Albatera
Villa de la provincia de Alicante, partido judicial de Dolores, situada en la Huerta del Segura.
Al finalizar la guerra civil las autoridades nacionalistas instalaron en la misma un campo de concentración «de siniestra memoria», en opinión de Hugh Thomas (La guerra civil española, Ediciones Urbión, Madrid, 1979)— para prisioneros del ejército vencido, que se hizo famoso por la extrema dureza con que fueron tratados los individuos allí recluidos.
lunes, 7 de julio de 2014
Albarracín (ataque republicano)
Ciudad de la provincia y
del partido judicial de Teruel, antigua sede episcopal, situada en la margen
izquierda del río Guadalaviar, distante unos 30 km de la capital de la provincia
y un poco más de 20 de Cella, estación de ferrocarril más próxima.
En los primeros dias de 1937,
estando ocupada por los nacionalistas, fue duramente atacada por tropas de la 42 División republicana mandadas por el coronel Jesús Velasco. La población, prácticaniente desguarnecida y presa del miedo, se refugió en el interior de la catedral, donde durante ocho días resistió un intenso fuego de artillería y de mortero -que produjo algunas bajas-, además de padecer la natural falta de alimentos, medicinas y demás cuidados sanitarios, hasta que la ciudad fue ocupada por los legionarios nacionalistas que acudieron en su socorro. Dos albarracinenses, Eugenio Herranz y Cristóbal Sáez, se prestaron voluntariamente a atravesar el cerco republicano, llegar hasta las filas nacionalistas y demandar auxilio. El segundo de ellos fue muerto en la operación. Herranz, en cambio, siguiendo el cauce del río, logró su propósito y guió a las fuerzas de socorro hasta Albarracín, consiguiendo que los atacantes levantaran el sitio. El general Varela quiso iniciar las gestiones oportunas para que se concediese a Herranz la Cruz Laureada de San Fernando, pero éste, modestamente, se opuso a ello.
sábado, 5 de julio de 2014
Albar Catalán, Manuel (1900-1955)
Dirigente socialista, miembro de la Comisión
Ejecutiva del Partido Socialista Obrero Español, que durante la Guerra Civil
trabajó a las órdenes directas de Indalecio Prieto Tuero -del cual era un
ferviente admirador- cuando éste desempeñaba la cartera de Defensa.
En abril de 1936 fue elegido compromisario del PSOE por Zaragoza-provincia para la elección del nuevo Presidente de la República (Manuel Azaña). Durante la guerra civil, además de pertenecer a la CE del PSOE, fue director de El Socialista (1937-1938) y se encargó de la edición de Barcelona de dicho periódico, que se publicó desde mayo de 1938 a enero de 1939.
Llegó a México en julio de 1939 en el Ipanema ejerciendo como delegado de la CE del PSOE y director del periódico Adelante desde su aparición en 1942 hasta 1946 y de 1952 a 1955.
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